Hoy es el aniversario del fin de mi antigua vida laboral tal y cómo siempre la había concebido. Lo que pudo parecer un drama no fue más que el principio de un nuevo camino por el que transitar sin miedo a lo que hubiera delante. Porque delante sólo había un horizonte despejado hacia el que dirigirse.
Como bien dijo Steve Jobs en el discurso magistral de la Universidad de Stanford: A veces la vida te da en la cabeza con un ladrillo.
Pensemos que recibir tal ladrillazo puede ser más un regalo que una lesión, porque puede que sea la única forma de despertar.
Les dejo el discurso y un pensamiento compartido con (el joven) Jobs:
"Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco, de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder"
Como bien dijo Steve Jobs en el discurso magistral de la Universidad de Stanford: A veces la vida te da en la cabeza con un ladrillo.
Pensemos que recibir tal ladrillazo puede ser más un regalo que una lesión, porque puede que sea la única forma de despertar.
Les dejo el discurso y un pensamiento compartido con (el joven) Jobs:
"Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco, de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder"



9 comentarios:
No es facil no quebrarse alguna que otra vez por el camino, porque la vida de cada uno tiene sus historias y sus variables. Pero hay muchas cosas buenas a tener en cuenta de este discurso, que aunque parezca llamativo a algunos, es una forma de ser muy comun en Estados Unidos, sobretodo en ambientes de empresas grandes y proyectos nuevos; hay mucha confianza y mucha energia, mucho "se tu mismo".
Podremos matizar y rematizar, pero es cierto que confiar es ser mucho mas feliz y mucho mas libre. No hay caminos hechos, se van haciendo. Bonito post.
Brindo por el cambio, Carmen, un beso!
Error
*sobre todo
Hermoso, mil veces hermoso y mil veces gracias por ser tan generosa y compartirlo.
Gracias
Cariños
B.
Samuel, es cierto que esa fe en uno mismo, inculcada desde la infancia, es lo que hace que Estados Unidos sea lo que es. Tal vez por eso los estadounidenses sean tan imitados y, a la vez, tan odiados. Me encantaría poder arañar siquiera una pizca de esa autoconfianza, pero por desgracia, a nosotros nos inyectaron en vena todo lo contrario. Aún así, lo persigo.
Brindo contigo y por ti.
arien, bienvenida. No te conocía, pero agradezco tu visita.
Un saludo desde el otro lado del mar.
Fíjate: ya ha pasado un año.
Aunque un ladrillazo en la cabeza no parece nada apetecible (en especial si no se es masoquista), en ocasiones se agradece que la vida esté bien provista de materiales de construcción.
Muy bueno el discurso de Jobs. Ya lo conocía, pero las cosas buenas da gusto repetirlas :D
besos
Pues tuviste suerte, a mi me dieron la pedrada de pequeño y quedé así. Por tanto ni siquiera puedo valorar la diferencia.
me parece que es lo que estoy necesitando para, de una vez, dar carpetazo a este ciclo... un buen ladrillazo. Pero nada especulativo, que conste...
abrazos desde el sur
Me alegro de todo vaya tan bien. A veces, tu destino juega con poker de mano, pero pone mala cara hasta que se resuelve la jugada.
Una alegría que estés tan bien y un montón de besos
Lo mejor que le hayo el ladrillazo es que nunca sabes quien pondra la venda ni que tan fuerte te hara la cabeza y que no sabes si te dejara una gran lección o solo un chichon
en cualquier caso los chichones tienen también su chiste (:
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